BABESIOSIS BOVINA
Introducción
La
babesiosis bovina es una infección parasitaria transmitida por garrapatas que
causa significativa morbilidad y mortalidad en el ganado bovino. Es la
enfermedad transmitida por artrópodos más importante del mundo. Las especies
más prevalentes, Babesia bovis y B. bigemina, se encuentran en las regiones
tropicales y subtropicales. La babesiosis es producida por un protozoo del
género Babesia (familia Babesiidae, orden Piroplasmida).
Las
pérdidas económicas causadas por estos 2 organismos pueden ser considerables,
particularmente en los países subdesarrollados. Aunque la babesiosis se puede
controlar con vacunación y se puede tratar con antiparasitarios, las vacunas
son atenuadas y hay preocupación por su inseguridad; muchos fármacos eficaces
fueron retirados del mercado debido a problemas de seguridad o de residuos.
B.
bovis y B. bigemina son particularmente importantes en Asia, África, América
Central y del Sur, partes del Sur de Europa y Australia. Aunque B. bovis se
encuentra con frecuencia en la misma zona geográfica que B. bigemina, hay
especies de garrapatas levemente diferentes que transmiten estas 2 especies y
presentan algunas diferencias en su distribución.
Sin
embargo, dado que este parásito necesita 80% de humedad, se puede encontrar
sólo en algunos microambientes como la vegetación en los bosques, matorrales de
cerros y terrenos bajos húmedos.
Especies afectadas
B.
bovis y B. bigemina se encuentran en el ganado bovino, que es el principal reservorio.
También afectan al búfalo de agua (Bubalus bubalis) y al búfalo africano (Syncerus
caffer). Recientemente se descubrieron B. bovis y B. bigemina en el venado de
cola blanca (Odocoileus virginianus) en México. No se conoce la importancia de este
hallazgo, pero se ha considerado que animales distintos al ganado bovino generalmente
no tienen importancia epidemiológica como reservorios.
Babesia
divergens produce signos clínicos en el ganado bovino y renos (Rangifer tarandus).
El gerbillo de Mongolia (Meriones unguiculatus) puede infectarse experimentalmente,
pero los ratones, hámsters, ratas y los conejos son resistentes. Los humanos
esplenectomizados y los primates (incluido el chimpancé y el mono Rhesus) son
muy susceptibles a B. divergens y se enferman gravemente, pero los primates no
esplenectomizados son resistentes.
Las
infecciones experimentales también se pueden establecer en animales ungulados
esplenectomizados, incluido el muflón (Ovis musimon), el ciervo rojo (Cervus
elaphus), el corzo (Capreolus capreolus) y el gamo (Dama dama), pero
generalmente no se observan signos clínicos. Se informó parasitemia muy leve y
transitoria en ovejas esplenectomizadas y las que tienen el bazo son
resistentes. B. jakimovi puede infectar
al ganado bovino, al corzo, al alce (Alces alces) y al reno. B. major, B. ovata
y B. occultans infectan solo al ganado bovino.
Transmisión
Las
especies de Babesia se transmiten mediante garrapatas que se infectan al
ingerir parásitos que se encuentran en la sangre del bovino infectado. Los principales
vectores de B. bigemia son Rhipicephalus microplus (anteriormente Boophilus microplus)
y R.annulatus (anteriormente Boophilus annulatus). R. decoloratus, R. geigyi y
R. evertsi también transmiten esta especie. Los principales vectores de B.
bovis son R. microplus y R. annulatus, pero R. geigyi también puede ser un
vector. B. divergens se transmite principalmente a través de Ixodes ricinus. B
jakimovi también se puede transmitir a través de una especie de Ixodes.
Dentro
de la garrapata, los cigotos de Babesia se multiplican como ‘vermículos’ que
invaden muchos de los órganos de la garrapata, incluidos los ovarios; la Babesia
pasa fácilmente a la siguiente generación de garrapatas en el huevo. Estos
parásitos a veces pueden transmitirse por vía transovárica a varias
generaciones, aunque esto varía según la especie de Babesia y la de garrapata.
B. divergens puede sobrevivir en poblaciones de garrapatas durante al menos 4
años, aunque el ganado bovino no esté presente. Cuando una garrapata infectada se
prende a un nuevo huésped, la Babesia completa su maduración final. Los
parásitos B. bovis generalmente pueden ser infecciosos 2 a 3 días posteriores a
que se prenden a las larvas de las garrapatas y se pueden transmitir a través
de las larvas. En R. microplus, B. bovis no sobrevive más allá del estadio
larval. Por el contrario, B. bigemina madura aproximadamente 9 días después de que
la larva de garrapata se prende y sólo se transmite a través de ninfas y
adultos. Los 3 estadios de I. ricinus pueden transmitir B. divergens.
La
Babesia también se puede transmitir entre animales por inoculación directa. Las
moscas y los fómites contaminados por sangre infectada podrían actuar como
vectores mecánicos, aunque se piensa que este método de transmisión no tiene
gran importancia.
La
Babesia permanece en las poblaciones de ganado bovino a través de portadores
asintomáticos que se recuperaron de la enfermedad aguda. B. bovis persiste en el
ganado bovino durante años y B. bigemina sobrevive solo durante algunos meses;
la reagudización de la parasitemia puede producirse a intervalos irregulares.
Los terneros pueden infectarse in utero; sin embargo, esto aparentemente
requiere cambios patológicos en la placenta y la infección transplacentaria
parece ser accidental y poco frecuente.
Período de incubación
Los
síntomas de las infecciones de B. bigemina y B. bovis generalmente aparecen 2 a
3 semanas después de la infestación con garrapatas. Después de la inoculación
directa en sangre, el período de incubación puede ser de tan sólo 4 a 5 días
para B. bigemina y de 10 a 12 días para B. bovis.
Signos clínicos
Los
signos clínicos varían según la edad del animal y la especie y cepa del
parásito. La mayoría de los casos de babesiosis se observan en adultos, y los
animales menores de 9 meses generalmente no presentan síntomas. La
patogenicidad de las cepas varía considerablemente, aunque B. bovis en general
es más virulento que B. bigemina o B. divergens.
En
general, los animales infectados por B. bigemina desarrollan anorexia y fiebre
alta; la puede presentarse antes de que aparezcan otros signos clínicos. Los
signos característicos son causados por hemólisis y anemia. Los animales
pierden el apetito, pueden separarse del resto, se debilitan, se deprimen y
rehúsan a moverse. Las membranas mucosas se presentan pálidas y aumenta la frecuencia
respiratoria y cardíaca. Generalmente, se desarrolla anemia con rapidez, que
suele estar acompañada por hemoglobinuria y hemoglobinemia. En los casos
subagudos puede presentarse ictericia. También se puede observar diarrea o
estreñimiento y puede manifestarse un síndrome de insuficiencia respiratoria con
disnea en animales afectados gravemente. La fiebre puede producir abortos en
vacas preñadas y los toros a veces presentan una disminución temporal de la
fertilidad.
Los
signos en el sistema nervioso central (SNC) no son frecuentes en las
infecciones con B. bigemina. Algunos bovinos mueren, pero en los animales que
sobreviven, la crisis anémica suele cesar en una semana; estos pueden estar
débiles y en malas condiciones, aunque generalmente se recuperan por completo. También
se observan infecciones subagudas, con signos menos notorios.
Las
infecciones con B. bovis son similares, pero generalmente son más graves. Sin
embargo, la hemoglobinuria y la hemoglobinemia son menos frecuentes que en los
animales infectados con B. bigemina. Además, los eritrocitos infectados pueden quedar
secuestrados en los capilares cerebrales, lo que deriva en signos neurológicos
como falta de coordinación, rechinar de los dientes y delirio. Parte del ganado
bovino puede aparecer echado con movimientos involuntarios en las piernas; la
mayoría de los animales con signos nerviosos muere.
Las
infecciones con B. divergens pueden ser de leves a graves, según la cepa y
otros factores. Las infecciones asintomáticas, con fiebre baja, anorexia y una recuperación
sin complicaciones, son frecuentes. También pueden observarse casos más graves
semejantes a las infecciones con B. bigemina. Los signos del SNC son poco
frecuentes en las infecciones con B. divergens, pero se pueden producir si la
anemia produce anoxia cerebral. B. major es apatógeno en la mayoría de los
casos y B. ovata es levemente patógeno.
La
infección intrauterina con Babesia puede derivar en el nacimiento de un ternero
febril, débil, anémico, con ictericia y deshidratado, que posiblemente tenga convulsiones
u otros signos neurológicos. En un caso recientemente informado, nació un ternero
afectado de una madre sin antecedentes de babesiosis clínica; las infecciones
intrauterinas son muy poco frecuentes.
Lesiones post mortem
Morbilidad y mortalidad
Los
índices de morbilidad y la mortalidad son altamente variables. El tratamiento y
la exposición previa a la vacunación, como así también la especie y cepa del parásito,
pueden afectar el resultado. Los bovinos pueden desarrollar una resistencia de
por vida a una especie después de la infección; también se puede observar
cierto grado de protección contra otras especies de Babesia. En zonas endémicas
donde la transmisión de garrapatas es elevada durante todo el año, los animales
tienden a contraer la infección cuando son jóvenes, no se enferman y se vuelven
inmunes. Esta estabilidad endémica puede alterarse y pueden producirse brotes
si cambia el clima, si se hacen tratamientos con acaricida u otros factores que
disminuyen la cantidad de garrapatas debido a lo cual, los animales no se
infectan durante el período inicial crítico.
Los
brotes también se observan en zonas donde las épocas de frío interrumpen la
transmisión por garrapatas durante un tiempo, como así también cuando se
ingresan animales susceptibles a regiones endémicas o cuando se introducen garrapatas
infectadas a zonas nuevas.
En
el ganado bovino no expuesto con anterioridad, la susceptibilidad a la
enfermedad varía según la raza y sus cruzas. Bos indicus y las cruzas de B.
indicus/B. taurus son más resistentes que B. taurus. Recientemente, se informó susceptibilidad
variable a Babesia. bovis en determinado ganado Bos taurus: aproximadamente el
28% de una población de animales adultos resultó ser susceptible a la infección,
pero resistente a los signos clínicos. En razas totalmente susceptibles, es
posible que muera hasta más de la mitad de los animales adultos no tratados y
hasta el 10% de los animales tratados. Una vez desarrollada la hemoglobinuria,
el pronóstico es reservado. Las infecciones con B. bovis posiblemente sean más
mortales que las infecciones con B. bigemina o B. divergens, y los signos del
SNC sugieren un mal pronóstico.
Diagnóstico
Clínico
Se debe sospechar la existencia de babesiosis en bovinos que presentan fiebre, anemia, ictericia y hemoglobinuria.
Diferencial
La
babesiosis se asemeja a otras enfermedades que producen fiebre y anemia
hemolítica. El diagnóstico diferencial incluye anaplasmosis, tripanosomiasis, teileriosis,
hemoglobinuria bacilar, leptospirosis, eperitrozoonosis, intoxicación por colza
e intoxicación crónica por cobre. La rabia y otras encefalitis también pueden
ser consideraciones en el ganado bovino con signos del SNC.
Análisis de laboratorio
Se
pueden detectar animales enfermos mediante serología; ésta se utiliza con mayor
frecuencia para vigilancia y certificación de exportaciones. Los anticuerpos
contra Babesia generalmente se detectan mediante la prueba de
inmunofluorecencia indirecta (IFA) o ELISA. También se utiliza la prueba de
fijación del complemento y se han descripto pruebas de aglutinación en látex.
Las reacciones cruzadas pueden complicar la diferenciación de algunas especies
en pruebas serológicas.
Toma de muestras (verificar también en análisis de laboratorio)
Antes
de recolectar o enviar muestras de animales con sospechas de una enfermedad
exótica, se debe contactar a las autoridades correspondientes. Las muestras
sólo se deben enviar en condiciones seguras y a laboratorios autorizados para
evitar la propagación de la enfermedad. Babesia divergens y posiblemente B. bovis
han sido implicadas en infecciones humanas inusuales. Asimismo, las muestras se
deben recolectar y manipular tomando todas las precauciones correspondientes.
Control
La babesiosis se puede erradicar mediante la eliminación de las garrapatas de los huéspedes. En EE. UU esto se logró mediante el tratamiento del ganado bovino cada 2 o 3 semanas con acaricidas. En los países en los que la erradicación no es viable, el control de las garrapatas puede disminuir la incidencia de la enfermedad. El desarrollo de resistencia a los acaricidas puede resultar una preocupación. Modificaciones ambientales también puede destruir el hábitat de las garrapatas, pero, en algunos casos, esto puede resultar difícil e indeseable desde el punto de vista ecológico. En algunos países, las cepas vivas atenuadas de B. bovis, B. bigemina o B. divergens se utilizan para vacunar el ganado bovino.
Salud pública
Aunque
algunas especies de Babesia como B. microti pueden afectar a personas sanas,
los parásitos del ganado bovino parecen producir la enfermedad sólo en personas
inmunodeprimidas. B. divergens produce una enfermedad grave en los humanos
esplenectomizados; aunque esta infección es poco frecuente.
Se
caracteriza por la aparición aguda de hemólisis grave, hemoglobinuria,
ictericia, fiebre alta persistente, escalofríos y sudoración, dolor de cabeza,
mialgias, dolor lumbar y abdominal y, algunas veces vómitos y diarrea. También
se pueden observar shock y falla renal. Las infecciones con B. divergens en
humanos son consideradas de emergencia médica. Generalmente, avanzan con mucha
rapidez y la mayoría de los casos que se presentaron terminaron con la muerte
en el plazo de una semana. Debido a la presencia de nuevos antiparasitarios y a
las terapias de sostén, la mortalidad se redujo al 40%. Los casos leves pueden
recuperarse sólo con tratamiento farmacológico. Para evitar la infección con B.
divergens, las personas inmunodeprimidas deben tener precaución cuando visitan
regiones donde la babesiosis es endémica, especialmente durante la época de las
garrapatas.
La
exposición a las garrapatas debe evitarse mediante el uso de vestimenta
adecuada (por ejemplo, camisas de manga y pantalones largos) y repelentes para
las garrapatas. Se debe inspeccionar la piel y la ropa para descartar la
presencia de garrapatas después de estar a la intemperie y quitarse cualquier
garrapata que encuentre.
No
existe prueba concreta de que B. divergens pueda infectar a las personas
inmunocompetentes o a aquellas personas inmunodeprimidas, pero no
esplenectomizadas. Sin embargo, en 2 de 190 donantes de sangre franceses se hallaron
anticuerpos contra Babesia. B. bovis también puede ser zoonótica, pero esto no
es seguro; al menos algunos casos históricos atribuidos a B. bovis
probablemente hayan sido producidos por B. divergens.



Comentarios
Publicar un comentario